Tremendo
Tremendas tus imágenes
Tremenda tu voz
Tremendas las palabras que nos unen
Tremendas las raíces de los árboles que nos separan
Tremendos los hombres que te inventan
Tremendas las mujeres que te sueñan
Tremendas las envidias que te aclaman
Tremendos los rayos apagados, las noches sin ausencias, los días que te aplauden
Tremendo el momento en que dijiste: “soy tu Luz”
Tremenda la mirada perdida en tu abismo
Tremendos los tormentos de la soledad inaudita
Tremendas las llamadas sin respuesta
Tremendas las cenizas que te cantan:
“Como hago para que no te mueras antes que yo”. |