Ella y sus botas

Es ella, dos veces ella.
Tres veces ella.
Camina y muestra sus botas.
Los pies le aclaman paz.
Su pelo, negro, oscuro, igual al invierno.
Queriendo colarse en las puertas de todos.
Vive alto. Bien, bien alto. Y te busca a vos.
Me busca a mí.

La vida le queda chica y no sabe que hacer.
Llora, grita y canta una canción.
Todos la escuchan, pero ella pide silencio.
Todos la abrazan, pero ella pide más café.
La vida le queda chica, ya no sabe que hacer.

Es ella. Casi vacía. Casi completa.
Los dedos se le transforman cuando pinta.
La boca se vuelve Dios cuando entona.
Camina y muestra sus botas.
A veces con orgullo. A veces con dolor.
Vive buscándote a vos.
Vive buscando escapar.
Aunque las botas se pierdan siempre acá.

La vida le queda chica y no sabe que hacer.
Sale, busca y sufre de emoción.
Todos la aman, pero ella pide soledad.
Todos la besan, pero ella pide más color.
La vida le queda chica. Y ya no sabe que hacer.
No sabe que más hacer.

(A Casandra)


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